Nuevos datos sobre reacciones adversas de las estatinas

14 nov

Los inhibidores de la HMG-CoA reductasa, conocidos como estatinas, son fármacos ampliamente utilizados para el tratamiento de la hipercolesterolemia y en la prevención cardiovascular. En general son fármacos bien tolerados. Los efectos indeseados más frecuentes son las alteraciones gastrointestinales, cefalea, mareo, astenia, erupciones cutáneas, mialgias, artralgias, parestesias y más raramente polineuropatía, hepatotoxicidad, miopatía y rabdomiólisis.
Recientemente, el Grupo de Trabajo de Farmacovigilancia (PhVWP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha presentado las conclusiones de una revisión de la seguridad de las estatinas sobre el riesgo de alteraciones del sueño, pérdida de memoria, disfunción sexual, depresión, enfermedad pulmonar intersticial y alteraciones de la micción. Esta revisión fue motivada porque en los últimos años se ha acumulado información procedente de casos notificados y de varias publicaciones que sugiere que el uso de estatinas podría estar relacionado con estos efectos indeseados. Las estatinas incluidas en esta revisión han sido: atorvastatina, fluvastatina, lovastatina, pravastatina, rosuvastatina y simvastatina.
Algunos datos de ensayos clínicos muestran que las alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas) y de pérdida de memoria son más frecuentes en los grupos tratados con algunas estatinas que con placebo.
Además, los casos notificados también aportan datos de una relación causal de las estatinas con las alteraciones del sueño, la depresión, la disfunción sexual y la enfermedad pulmonar intersticial (en términos de relación temporal, mejoría con la retirada y reexposición positiva). En cuanto a las alteraciones de la micción, no hay pruebas que apoyen una asociación causal con el uso de estatinas.
La información disponible es variable para cada reacción adversa potencial y para las diferentes estatinas, y tampoco permite discriminar entre ellas en términos de riesgo de presentar las diferentes reacciones adversas evaluadas. Sin embargo, el hecho de que se hayan presentado con diferentes estatinas hace pensar que se trata de efectos de clase.
Tras esta revisión, se ha recomendado actualizar y armonizar las fichas técnicas de todas las estatinas en la Unión Europea para incluir las alteraciones del sueño (insomnio y pesadillas), la pérdida de memoria, la depresión, la disfunción sexual y la enfermedad pulmonar intersticial como posibles reacciones adversas, y la necesidad de retirar el tratamiento con estatinas ante la sospecha de una enfermedad pulmonar intersticial. Aunque en febrero de 2008 la Agencia británica de medicamentos ya informó que en Europa se estaba trabajando de forma coordinada para incluir esta nueva información, no se ha puesto en práctica hasta ahora.
Últimamente, los efectos de las estatinas sobre las funciones cerebrales han centrado mucho interés y son motivo de controversia. Algunos estudios han hallado efectos beneficiosos sobre los trastornos cognitivos, pero ha ido aumentando el número de casos que relacionan las estatinas con deterioro cognitivo, alteraciones del humor y del comportamiento, como agresividad, depresión y suicidio, que se han atribuido al efecto de la reducción de los niveles de colesterol sobre las funciones del cerebro.
El colesterol es un constituyente esencial de la membrana celular y el principal precursor de los neuroesteroides cerebrales implicados en la neurotransmisión. Se ha sugerido que la reducción de los niveles séricos de colesterol podría también disminuir el colesterol en la membrana celular de las neuronas y disminuir la expresión de los receptores de serotonina en la superficie de la membrana. Dado que las vías serotoninérgicas están implicadas en la inhibición de las conductas impulsivas, la reducción de los niveles de colesterol podría facilitar comportamientos agresivos y violentos. Se cree que la dinámica de otros neurotransmisores también depende de la biodisponibilidad de colesterol y/o de los neuroesteroides en la sinapsis y que, por tanto, el colesterol cerebral y sus metabolitos son necesarios para el funcionamiento correcto de todos los neurotrasmisores.
Las estatinas atraviesan la barrera hematoencefálica y podrían disminuir el colesterol en este nivel. Aunque las estatinas con una mayor liposolubilidad podrían estar asociadas a más reacciones psiquiátricas, no hay pruebas concluyentes. Dado que también se han descrito trastornos psiquiátricos con fibratos y ezetimiba, fármacos con los que la reducción del colesterol se consigue por diferentes mecanismos, sería la reducción del colesterol por sí misma la que estaría relacionada con las reacciones adversas psiquiátricas. Algunos estudios indican que las estatinas pueden inducir o empeorar la disfunción eréctil, aunque no se puede establecer con precisión la prevalencia y/o los factores de riesgo de este efecto adverso.10 Se han sugerido varias hipótesis, como que la disminución de los niveles de colesterol podría afectar la síntesis de testosterona o bien que según su liposolubilidad actuarían a nivel central o inducirían una neuropatía periférica en los nervios peneanos.
La enfermedad pulmonar intersticial se ha descrito tras meses o años del inicio del tratamiento con estatinas, pero los datos son limitados y la relación causal es difícil de establecer. Sin embargo, en una revisión sistemática reciente de 14 casos publicados y 162 notificaciones recogidas en la FDA en que se evaluaba esta asociación, los autores sugieren múltiples mecanismos fisiopatológicos posibles, entre ellos un efecto tóxico pulmonar mediado por la inhibición de las fosfolipasas, citotoxicidad desencadenada por alteraciones de la función mitocondrial, o bien alteraciones inmunológicas.

Conclusión
Las alteraciones del sueño, la pérdida de memoria, la depresión, la disfunción sexual y la enfermedad pulmonar intersticial son reacciones adversas que pueden estar asociadas al tratamiento con estatinas. Hay que conocer estos riesgos con el fin de identificarlos en los pacientes tratados. Aunque estos efectos son poco frecuentes, pueden ser graves y se deben tener presente durante el proceso diagnóstico y retirarlas ante síntomas psiquiátricos o respiratorios. La notificación de nuevos casos en relación a estatinas y otros hipolipemiantes nos ayudará a caracterizar mejor estas reacciones adversas e identificar factores de riesgo asociados.

FUENTE:

Nuevos datos sobre reacciones adversas de las estatinas. Butlletí de Farmacovigilància de Catalunya.  Vol. 8, n.º 1 • enero – febrero 2010. Generalitat de Catalunya Departament de Salut. Disponible en: http://www.gencat.cat/salut/depsalut/html/es/dir107/esbfvg012010.pdf

About these ads

Una respuesta hacia “Nuevos datos sobre reacciones adversas de las estatinas”

  1. Marcela Figueroa noviembre 16, 2010 a 11:11 am #

    Este articulo nos demuestra lo importante que es la farmacovigilancia que documenta esta serie de nuevos efectos adversos que podrian ser graves para algunas pacientes, que deben usar las estatinas es de suma importancia que los pacientes esten advertidos de estos efectos adversos y los notifiquen a su medico por, por lo que es necesario que el medico este actuelizado con estos medicamentos, es en estos casos donde la presencia de los quimicos farmaceuticos es necesaria, por ejemplo en la visita medica que al mismo tiempo que se promocione un medicamento se de la informacion completa y actulizada del medicamento en forma etica y responsable, para lograr prevenir futuras poblemas relacionados a medicamentos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: